viernes, 25 de marzo de 2022

Proyecto Raquel celebra su aniversario: ocho años acompañando a las personas heridas por el aborto

 En esta fecha tan significativa en el que la Iglesia celebra la solemnidad de la Anunciación del Señor, un año más celebramos, nueve meses antes de la Navidad, la Jornada por la Vida, en esta ocasión bajo el lema «Acoger y cuidar la vida, don de Dios.


Un día como este, del año 2014,  el ahora nuestro Obispo emérito,  Monseñor Ramón del Hoyo, realizó el envío de las personas que forman parte del proyecto Raquel, para acompañar a aquellos hermanos nuestros que, en su momento, no supieron o pudieron acoger y cuidar de una nueva vida y que tras esa decisión sufren las consecuencias y las secuelas del síndrome post aborto.


El Proyecto Raquel es la respuesta de la Iglesia Católica al drama del aborto. Los objetivos de este Proyecto son, por tanto, acompañar a estar personas heridas que, con frecuencia, caminan solas con ese peso, para indicarles caminos de sanación consigo mismas, con el hijo o hija perdidos y con Dios, mediante el perdón y la reconciliación. Se intenta, desde la comprensión y misericordia, ayudar a estas personas a reconstruir sus vidas, mediante un equipo de personas coordinadas y preparadas puestas a su disposición.


Este servicio pastoral cuenta con un teléfono de atención personalizada 639 854 330 para que, de forma totalmente confidencial, las personas que especialmente se han preparado para acompañar a las mujeres y hombres que han participado en un aborto provocado ofrezcan un sincero apoyo y acompañamiento, tanto espiritual como psicológico, para la recuperación humana completa en todos los órdenes de todas esas personas heridas.


Este año, al coincidir con la convocatoria por parte de nuestro Obispo, Don Sebastián Chico Martínez, del rezo del Santo Rosario por la paz en Ucrania y el inicio de las 24 horas para el Señor, los miembros del Proyecto Raquel se unirán a dichas convocatorias.


En vísperas de estas fechas tan señaladas para nosotros recibimos unos mensajes de personas que han realizado su camino de sanación junto al Proyecto Raquel, y que reservando su anonimato nos gustaría compartir.


El primero es un testimonio de una chica que acompañamos hace 5 años en Proyecto Raquel Jaén, que envío a la persona que la acompañó el siguiente mensaje vía  WhatsApp recibido hace unos días; “Hola E. soy L. no sé si te acuerdas de mí, que hice el proyecto Raquel. Quería decirte el verano del año pasado fui a Medjugorge. Y a los días de llegar me dieron mi nulidad por fin. Y hace poco me casé con D. Fue un día maravilloso. Y lo mejor estoy embarazada. Y muy feliz. El Señor y la Virgen me han ayudado mucho en este caminar. Quería darte las gracias por tu granito de arena. Ya sabes si necesitas algo alguna vez dime. Muchos besos.


P.D. Conseguí que D. se confesara y comulgara. Ha sido un camino largo, pero al fin llegue. Y tú me ayudaste mucho. Por eso si alguna vez necesitas mi experiencia para algo me lo dices. Un abrazo inmenso”.


Por otro lado, también hemos recibido la grata noticia que un matrimonio que acompañamos, primero ella y al año y poco se decidió también él, acaban de ser abuelos por primera vez. Dando muchas gracias a Dios, ya que lo están viviendo como un regalo y con grandísima ilusión.


Conscientes de que la misericordia del Señor llega y transforma todos los corazones, damos gracias a Dios por esta misión que nos ha encomendado en la Iglesia y que Él nos ayude a ser, cada vez más, testigos del Evangelio de la vida en medio del mundo.

martes, 26 de marzo de 2019

Proyecto Raquel se instaura en la Diócesis de Astorga

Ayer, solemnidad  de la Anunciación del Señor, el Excmo. y Rvdmo. Sr D. Juan Antonio Menéndez Fernández, Obispo de Astorga, acompañado del Rvdo. Sr. D. Carlos Fernández García, Vicario de Evangelización y D. Víctor Manuel Murias Borrajo, director del COF diocesano, se procedió al envío de los miembros del equipo de Proyecto Raquel, dentro de la celebración de la Jornada por la Vida en el Santuario de Nuestra Señora de Fátima - Casa de la Misericordia (Astorga).
 




viernes, 22 de marzo de 2019

Carta de una padre que perdió a su hijo

Carta de un padre que sufre por un aborto procurado a un padre que espera un hijo
              

Querido amigo, sé lo difícil que te parece ahora tu situación; yo también pasé por ella. Hay momentos en la vida en los que parece no haber una salida fácil, y éste es uno de ellos.

Te pido que tengas en cuenta lo siguiente; si eliges el camino "rápido"· vas a sufrir mucho; sentirás que acabaste con la vida de alguien, de tu propio hijo, y eso te va a atormentar. Piensa que la decisión que tomes es para toda la vida; tu hijo te acompañará siempre si tú y su madre lo tenéis, puede que ahora no sea fácil, pero pasarán los aós y te alegrarás de tenerlo. Si no lo haces vivirás con la incertidumbre del "qué habría sido", y créeme, no es agradable.



Por último, piensa en las cosas buenas que tendrás al ser papá: alguien más a quien querer, en quien invertir tu tiempo y esfuerzo para hacer una persona de bien, y, si de verdad no te sientes con fuerzas, piensa que otras personas pueden estar deseando esto, sin poder, y quizá tu hijo llene ese vacío en sus corazones: considera la adopción y así, al menos, no sufrirás por tu conciencia.

Ojalá, tu decisión te haga muy feliz. Un abrazo.

T.

martes, 24 de julio de 2018

Nadie está excluido de la misericordia de Dios



“La Iglesia condena el pecado, porque debe decir la verdad, pero al mismo tiempo abraza al pecador que lo reconoce" ofreciéndole la "infinita misericordia de Dios".

 En el mensaje, Francisco también aclara que los brazos abiertos de Cristo en la cruz “muestran que nadie está excluido del amor del Padre ni de su misericordia".


De hecho, "no se resigna a perder a nadie: marido o mujer, padres o hijos ... a los ojos de Jesús, nadie está perdido para siempre, solo hay personas que deben ser encontradas, y Jesús nos empuja a salir para ir a buscarlos".
 


Francisco concluye su mensaje asegurando que si queremos
encontrar al Señor “debemos buscarlo donde Él quiere encontrarnos y no donde nosotros queremos encontrarlo".


Mensaje del Papa Francisco
a los participantes del Encuentro Internacional de los Equipos de Nuestra Señora - Fátima 2018

lunes, 21 de mayo de 2018

El Espíritu Santo riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas.

Fiesta de Pentecostés. Fiesta del Espíritu Santo.
 
En la homilía el Santo Padre en la Santa Misa, con motivo de la solemnidad de Pentecostés, Francisco nos recuerda los bellos versos de la Secuencia, el himno mas antiguo que se conoce del Espíritu Santo y que se lee en dicha fiesta:
 
El Espíritu es «descanso de nuestro esfuerzo, gozo que enjuga las lágrimas»; y lo pedimos de esta manera: «Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas».
 
Él entra en las situaciones y las transforma, cambia los corazones y cambia los acontecimientos.




 

miércoles, 2 de mayo de 2018

El Resucitado curará tus heridas



<< En el Evangelio aparece varias veces el verbo ver: «Los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor» (Jn 20,20); luego, dijeron a Tomás: «Hemos visto al Señor» (v. 25). Pero el Evangelio no describe al Resucitado ni cómo lo vieron; solo hace notar un detalle: «Les enseñó las manos y el costado» (v. 20). Es como si quisiera decirnos que los discípulos reconocieron a Jesús de ese modo: a través de sus llagas. Lo mismo sucedió a Tomás; también él quería ver «en sus manos la señal de los clavos» (v. 25) y después de haber visto creyó (v. 27).

¿Cómo podemos verlo? Como los discípulos, a través de sus llagas. Al mirarlas, ellos comprendieron que su amor no era una farsa y que los perdonaba, a pesar de que estuviera entre ellos quien lo renegó y quien lo abandonó. Entrar en sus llagas es contemplar el amor inmenso que brota de su corazón. Este es el camino. Es entender que su corazón palpita por mí, por ti, por cada uno de nosotros>>. 
Homilía del Papa Francisco, el II Domingo de Pascua,
 8 de Abril de 2018, Fiesta de la Divina Misericordia. 


Cristo, el Resucitado, quiere hacerse presente en tu vida, el quiere curar y sanar tus heridas, tus llagas..., no se las escondas, al contrario muéstraselas, entrégaselas, ... miras las llagas sanadas del Resucitado... ese es el camino.