viernes, 18 de diciembre de 2015

El Jubileo de la Mirericordia; un año de Gracia.


La Gracia de DIOS sobreabunda

Romanos 5:20 "....".allí donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia

 Nos lo recordó nuestro Papa francisco en fechas recientes : "La misericordia de Dios es más grande que las heridas...".

 "La misericordia divina es una gran luz de amor y de ternura, es la caricia de Dios sobre las heridas de nuestros pecados".
 

Aprovechemos este año de Gracia y traspasemos el umbral de la puerta santa para sentir su Misericordia.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Palabras del Papa en el encuentro con los jóvenes en el Estadio Kasarani

La VIDA está llena de dificultades, pero hay dos maneras de ver las dificultades: como algo que te bloquea, te destruye o te detiene o lo miras como una oportunidad.




A ti te toca elegir: “Para mí, ¿una dificultad es un camino de destrucción o es una oportunidad para superar en bien mío...?”.

... no vivimos en el cielo, vivimos en la tierra y la tierra está llena de dificultades, está llena también de invitaciones para desviarte hacia el mal.

Pero hay algo que tú tienes, que dura un tiempo más o menos grande: la capacidad de elegir qué camino quiero, cuál de estas dos cosas quiero elegir, dejarme vencer por la dificultad o transformar la dificultad en una oportunidad para vencer yo.


Fuente : Aciprensa

viernes, 20 de noviembre de 2015

Martin Hudacek escultura memorial


Hace cinco años un joven artista eslovaco decidió crear una escultura para llevar esperanza y sanación a las mujeres que sufren el síndrome post aborto, con dolor y arrepentimiento. El proyecto del artista tocó muchos corazones alrededor del mundo, incluido el del Papa Francisco. La escultura de piedra presenta a una madre sufriente, con su rostro inmerso entre sus manos. Frente a su sufrimiento la imagen de su bebé abortado, con forma transparente, le acerca la mano a la cabeza como un gesto de tierno perdón y sanación.

El artista se llama Martin Hudacek, y ha visto el impacto que ha tenido su obra. “Muchas personas dijeron ‘oh, soy yo’. Estaban llorando, muchas personas dijeron que la escultura tocó sus corazones”, dijo a ACI Prensa.

Hudacek creó la escultura, llamada “Memorial para los niños no nacidos”, cuando aún era un estudiante. Él espera que la obra ayude a sanar a hombres y mujeres que sufren tras un aborto.

El monumento, que está en Eslovaquia, ha sido elogiado por su representación del dolor, la tristeza y el pesar que sienten las mujeres que han tenido abortos.

Hudacek explicó que el proyecto fue inspirado por un amigo suyo. Cuando el artista regresaba a casa, su amigo, “quien reza y medita mucho” le dijo “que tenía que esculpir una estatua” que represente los efectos del síndrome post-aborto, “un gran problema y no hay tal estatua que se refiera a este tema”. El artista se confesó “conmovido de tal forma que quiso hacer un monumento por los niños no nacidos”, pero no tenía idea de dónde comenzar, así que le pidió a mucha gente rezar. “Estaba rezando y muchas personas vinieron a mí y me dijeron que necesitaban una imagen de perdón”, dijo. Mientras pasaba el tiempo, la imagen se hizo más y más clara en su mente: “Se veía como una madre llorando y su hijo que la perdona”. Muchas personas se han dirigido a él para decirle cómo la estatua habla directamente sobre sus problemas. Cuando ellos miran la imagen, explicó el artista, “ven y experimentan lo que necesitaban ver y experimentar”. Al final, Hudacek dijo que la estatua busca satisfacer la necesidad de misericordia.  Habla sobre la curación a través de un niño que viene hacia una madre que “realmente necesita perdón, necesita de la misericordia de Dios”.

 

A pesar del éxito de su escultura, el artista aseguró que no es realmente su trabajo, sino el de Dios. Dijo además que frecuentemente pidió a las personas que recen por él mientras estaba trabajando en la obra. Para él, sus oraciones hicieron el largo proceso algo más fácil. “No es mi obra, soy solo un escultor y debo trabajar con el material”, dijo. Cuando rezó  pidió a otros que rezaran, “el trabajo no fue tan difícil”. Hace dos semanas, Hudacek completó una tercera versión del “Memorial para los niños no nacidos”. Esta edición es de más de dos metros de alto. Pero hay una adición: esta escultura muestra a un padre junto a la madre sufriente y su hijo abortado.

 

Esta estatua está situada actualmente en un cementerio en Wroclaw (Polonia), donde ha sido colocada sobre la cripta de un niño que murió antes de nacer. Esta particular estatua fue hecha “solo para las personas de Wroclaw”, explicó el artista, que vive actualmente en el pequeño pueblo eslovaco de Telgárt. Hudacek señaló que si bien solo Jesús puede curar, él espera que su escultura pueda ofrecer “una pequeña sanación” para las mujeres que han abortado. “Es interesante ver mi estatua en Internet o en muchos lugares siendo presentada en diversas formas”, dijo Hudacek, y expresó su alegría de que la escultura de frutos en distintas partes del mundo. “Lo veo como un tema mundial, por lo que estoy personalmente impresionado y me alegro de poder participar en la obra de Dios”, dijo

 


Fuente : ACI/EWTN Noticias.-

jueves, 22 de octubre de 2015

"A veces sabemos lo que debemos hacer,
pero nos falta el ánimo.
Aprendamos de María saber decidirnos,
con la confianza puesta en Dios".
 
(Papa Francisco)
 
 
 


viernes, 16 de octubre de 2015


Tanto las mujeres como los hombres experimentan el duelo de la muerte de un hijo o hija en la pérdida de un embarazo. Sea ésta intencionada o no los padres son abandonados en su duelo, sin apoyo o validación de su pena. Acorralados por el silencio, la sociedad falla en reconocer o legitimar esta pérdida.  

Generalmente es difícil hablar respecto de la pérdida de un embarazo, ya que no hay funeral, no hay certificado de defunción, ninguna designación de estatus de duelo. Además, frente a un tema con tantas aristas, existe temor de acoger a la persona por no saber cómo tratar este dolor. Es importante tener en consideración que existe un hecho objetivo, que es la manifestación de dolor de una mujer o un varón, por la muerte de un hijo no nacido, que muchas veces puede significar mantenerlo en silencio por muchos años.

Esta situación suele implicar el desconocimiento de esta problemática no visibilizada, frente a la cual la red de apoyo social y la misma sociedad tienen una deuda que resolver, entregando un servicio de acogida, orientación y acompañamiento a quienes sufren las secuelas por un aborto o pérdida de un hijo antes de nacer.

Es necesario que la persona se sienta acogida y comprendida, jamás juzgada, pero tampoco justificada. Sabe que su aborto fue grave y por ello, se comprende que su dolor sea tan profundo, porque se relaciona con la ausencia de su hijo, un dolor muy fuerte.



Extracto de "Síndrome Post Aborto y Acompañamiento" de Elizabeth Bunaster, directora del proyecto Esperanza de Chile.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Un Rosario por las victimas del aborto


En este mes del Rosario, recuperamos la petición que hace casi un año, el Arzobispo de Piura y presidente de la Comisión de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), Mons. José Antonio Eguren,  pidió rezar por las víctimas del aborto fallecidas, así como por la conversión de aquellos que promueven y realizan esta práctica anti-vida.

‘La vida humana es sagrada e inviolable’. Todo derecho civil se basa en el reconocimiento del primer y fundamental derecho, el de la vida, que no está subordinado a alguna condición, ni cualitativa ni económica, ni mucho menos ideológica”, nos recordaba.

Oremos para que el Señor les manifieste su amor para que guiados por la verdad y la justicia rectifiquen su error y se conviertan a Él, para amar a sus hermanos, especialmente a los niños por nacer. Recemos por las madres que experimentan la tentación de abortar al hijo que está en sus entrañas. Que el Señor y Santa María, las ilumine y fortalezca para que siempre elijan la vida. Oremos por aquellas madres que sufren tras un aborto.


 

Citando a San Juan Pablo II, Mons. Eguren alentó a las mujeres que se han sometido a un aborto a que “no os dejéis vencer por el desánimo y no abandonéis la esperanza. Antes bien, comprended lo ocurrido e interpretadlo en su verdad. Si aún no lo habéis hecho, abríos con humildad y confianza al arrepentimiento: el Padre de toda misericordia os espera para ofreceros su perdón y su paz en el sacramento de la Reconciliación”. “Podéis confiar con esperanza a vuestro hijo a este mismo Padre y a su misericordia. Ayudadas por el consejo y la cercanía de personas amigas y competentes, podréis estar con vuestro doloroso testimonio entre los defensores más elocuentes del derecho de todos a la vida”.